El trabajo infantil alcanzó a 3.5 millones de niñas, niños y adolescentes de entre 5 y 17 años en México durante 2025, equivalente a una tasa de 12.6%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) al presentar los resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI) 2025.
El organismo dio a conocer la información el 21 de octubre de 2026. Aunque la proporción disminuyó frente al 13.1% registrado en 2022, todavía se ubicó por encima del 11.4% reportado en 2019.
El Estado de México concentró la mayor cantidad de casos
Por número de menores en situación de trabajo infantil, el Estado de México encabezó la lista nacional con 335 mil casos. Le siguieron Chiapas, con 326 mil, y Veracruz, con 292 mil.
En el extremo contrario se ubicaron Baja California Sur, con 19 mil menores; Colima, con 20 mil, y Aguascalientes, con 30 mil.
La cantidad total no representa necesariamente la tasa más alta entre las entidades, debido a las diferencias en el tamaño de la población infantil y adolescente de cada estado.
En términos proporcionales, Guerrero registró la mayor incidencia, con 22.6% de su población de 5 a 17 años en trabajo infantil. Después aparecieron Oaxaca, con 20.9%, y Chiapas, con 20.3%.
Las tasas más bajas correspondieron a Sinaloa, con 5.4%; Baja California, con 5.8%, y Coahuila, con 7.0%.
Adolescentes y niños enfrentan riesgos distintos
La ENTI 2025 identificó diferencias relevantes por edad y sexo. La tasa fue de 8.6% entre menores de 5 a 14 años, pero aumentó a 24.6% entre adolescentes de 15 a 17 años.
Por sexo, el trabajo infantil alcanzó al 15% de los niños y al 10.2% de las niñas dentro del grupo de 5 a 17 años.
Del total contabilizado, 1.8 millones de menores realizaban ocupaciones no permitidas por la legislación mexicana y otros 1.9 millones efectuaban quehaceres domésticos en condiciones inadecuadas. El Inegi precisó que ambas categorías se superponen parcialmente, por lo que sus cifras no deben sumarse directamente.
Además, el instituto identificó a cerca de 1.7 millones de menores en ocupaciones peligrosas. Durante la presentación, Mauricio Rodríguez Abreu, titular de la Unidad de Estadísticas Sociodemográficas del Inegi, señaló que 75% de los niños y niñas involucrados se encontraba en ese tipo de actividades.
Una reducción insuficiente frente a los niveles de 2019
La disminución de la tasa entre 2022 y 2025 muestra una reducción de 0.5 puntos porcentuales. Sin embargo, el indicador permanece 1.2 puntos por encima del nivel registrado en 2019.
La diferencia entre ambos periodos indica que el descenso reciente no ha llevado el trabajo infantil a los niveles previos reportados por el Inegi. También muestra que el problema se concentra de manera desigual: el Estado de México reúne la mayor cantidad de casos, mientras Guerrero presenta la proporción más elevada respecto de su población infantil y adolescente.
Qué implica para México
Los resultados dimensionan un problema que involucra tanto la participación de menores en actividades económicas no permitidas como la realización de tareas domésticas en condiciones inadecuadas. La presencia de 1.7 millones de menores en ocupaciones peligrosas añade un componente de riesgo para su integridad y desarrollo.
La información del Inegi puede servir para orientar la atención institucional hacia los grupos de mayor incidencia: adolescentes de 15 a 17 años, niños y adolescentes varones y entidades como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y el Estado de México. No obstante, la encuesta por sí misma no identifica las causas particulares de cada caso ni determina qué medidas serán adoptadas por las autoridades.
El reto que dejan las cifras es reducir la participación infantil en actividades prohibidas o peligrosas y atender las condiciones domésticas inadecuadas que también forman parte del fenómeno medido por la ENTI 2025.




