
La irrupción de fuerzas ecuatorianas en la Embajada de México en Quito, ocurrida el 5 de abril de 2024 para detener al exvicepresidente Jorge Glas, mantiene abierto un litigio entre ambos países ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), en La Haya. El caso ya superó la etapa de medidas urgentes y se encuentra en la fase escrita de alegatos.
El operativo provocó la ruptura inmediata de las relaciones diplomáticas entre México y Ecuador. Glas se encontraba refugiado en la sede diplomática después de que el Gobierno mexicano le concediera asilo político.
Las posiciones de México y Ecuador ante la CIJ
México sostiene que Ecuador violó la inviolabilidad de su misión diplomática, protegida por la Convención de Viena. En su demanda, solicita que la Corte declare la responsabilidad internacional ecuatoriana y que se adopten medidas como una disculpa pública y garantías de no repetición.
Entre las peticiones mexicanas también se encuentra la suspensión de Ecuador como miembro de la Organización de las Naciones Unidas, hasta que cumpla con esas condiciones.
Ecuador, por su parte, presentó una contrademanda. Su gobierno acusa a México de intervenir en asuntos internos y de utilizar indebidamente los privilegios e inmunidades diplomáticas al otorgar asilo a Glas.
La postura ecuatoriana es que Glas ya tenía sentencias y procesos por delitos comunes, entre ellos cohecho y peculado, y que la concesión del asilo contravenía convenciones internacionales anticorrupción y las normas aplicables al asilo diplomático. Estas son alegaciones de Ecuador dentro del litigio y deberán ser valoradas por la Corte.
El proceso continúa en la fase escrita
La CIJ autorizó una segunda ronda de escritos debido a la complejidad jurídica de las posiciones de los dos gobiernos. De acuerdo con el calendario referido en la información disponible, Ecuador debía entregar su réplica el 25 de agosto de 2026, plazo que ya venció.
El siguiente plazo corresponde a México: deberá presentar su dúplica el 25 de febrero de 2027. Ese documento responderá formalmente a la réplica ecuatoriana y cerrará la fase escrita del procedimiento.
Después comenzará la etapa de audiencias públicas orales. La información disponible señala que una sentencia definitiva no se espera antes de finales de 2027 y que incluso podría emitirse años después.
La decisión previa sobre medidas urgentes
Antes de que avanzara el intercambio de argumentos, la CIJ analizó una solicitud mexicana de medidas provisionales. En mayo de 2024, el tribunal la rechazó por unanimidad al considerar que no existía un riesgo inminente de daño irreparable.
La decisión estuvo relacionada con una comunicación formal de Ecuador en la que se comprometió a proteger y respetar las instalaciones y los archivos de la embajada mexicana, que quedó desocupada en Quito.
Por qué importa para México
El caso traslada a un tribunal internacional una disputa que comenzó con una acción policial dentro de una embajada y que terminó afectando la relación bilateral. El litigio pondrá bajo análisis tanto la protección de las misiones diplomáticas como los límites del asilo concedido por un Estado a una persona reclamada por las autoridades de otro país.
Para México, el resultado puede definir el alcance de sus argumentos sobre la inviolabilidad de sus embajadas y sobre las consecuencias internacionales de una incursión en territorio diplomático. Para Ecuador, el proceso representa la oportunidad de sostener ante la CIJ que la actuación mexicana y el asilo otorgado a Glas fueron incompatibles con sus obligaciones internacionales.
Por ahora, no existe una resolución definitiva sobre el fondo del conflicto. El siguiente paso formal será la entrega de la dúplica mexicana en febrero de 2027; posteriormente, la Corte deberá establecer el calendario de las audiencias orales antes de emitir su fallo.




