Nuevo León amplió su estrategia de Seguridad con el crecimiento de Fuerza Civil, la instalación de cuarteles fuera del área metropolitana y un modelo operativo basado en inteligencia, afirmó Gerardo Escamilla Vargas, secretario de Seguridad del Estado.
De acuerdo con el funcionario, la corporación pasó de contar con 3 mil 500 a 7 mil 700 elementos activos. El cambio, explicó, busca dejar atrás un esquema centrado en reaccionar ante los delitos para anticipar los fenómenos criminales mediante el análisis de hechos, datos e información compartida entre autoridades.
Más presencia fuera de la zona metropolitana
Uno de los principales componentes de la estrategia es la construcción de más de 23 cuarteles distribuidos en distintos puntos de Nuevo León. La red se extiende desde Colombia y Anáhuac hasta Doctor Arroyo, en los límites con Tamaulipas, y sirve como base para el llamado Operativo Muralla.
Según Escamilla Vargas, esta infraestructura permite reforzar la vigilancia en la zona rural, apoyar a los municipios frente a la delincuencia organizada y mantener presencia estatal en las fronteras de Nuevo León.
El secretario sostuvo que la operación pretende garantizar que el Estado de derecho tenga presencia en todo el territorio. La distribución de los cuarteles también modifica el enfoque tradicional de concentrar los recursos de Seguridad principalmente en la zona metropolitana.
Coordinación desde el nuevo cuartel general
El nuevo Cuartel General de Fuerza Civil concentra la coordinación entre los tres niveles de gobierno, las dos fiscalías, el Centro Nacional de Inteligencia y las policías municipales.
La integración de estas instituciones en un mismo espacio busca facilitar el intercambio cotidiano de información y la identificación de generadores de violencia. Con ello, la Secretaría de Seguridad plantea una operación coordinada que permita actuar antes de que ocurran nuevos delitos, en lugar de limitarse a responder después de los hechos.
La corporación también cuenta con una división aérea de 11 helicópteros, entre ellos dos unidades Black Hawk, así como una división blindada con vehículos especializados para enfrentar situaciones relacionadas con delincuencia armada.
Inversión en policías y sistema penitenciario
El fortalecimiento de Fuerza Civil incluye medidas de profesionalización, especialización táctica y atención médica para sus integrantes. Escamilla Vargas afirmó que la división de medicina táctica permitió reducir en más de 95 por ciento la gravedad de las lesiones sufridas por policías en combate.
En el sistema penitenciario, la Agencia de Administración Penitenciaria incorporó más de 4 mil 500 espacios. El funcionario aseguró que esta ampliación eliminó la sobrepoblación y permitió desarrollar actividades de trabajo, Educación y rehabilitación bajo control estatal.
También atribuyó a la tecnología penitenciaria el hecho de que, según sus declaraciones, actualmente no se registren llamadas de extorsión desde los penales.
Qué significa para Nuevo León
La estrategia descrita combina tres frentes: mayor capacidad operativa, despliegue territorial y coordinación institucional. En términos prácticos, la presencia de cuarteles fuera de Monterrey y su área metropolitana puede facilitar tiempos de respuesta y apoyo a municipios alejados, mientras que el intercambio de inteligencia busca mejorar la prevención.
El gobierno estatal también sostiene que los resultados han impactado la percepción ciudadana. Según el secretario, las encuestas más recientes del INEGI ubican a Fuerza Civil como la policía con mejor desempeño y mayor confianza ciudadana del país. La información disponible no detalla los indicadores ni los periodos específicos de esas mediciones.
La estrategia se complementa con consejos ciudadanos, rendiciones de cuentas semanales y labores de proximidad. Estos mecanismos plantean que la Seguridad no dependa únicamente del equipamiento o del número de agentes, sino también de la coordinación con municipios y de la relación de la corporación con la población.