Nuevo León tendría lluvias 10 por ciento por encima del promedio histórico entre noviembre de 2026 y enero de 2027, de acuerdo con el pronóstico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua). La estimación contempla un acumulado de 69.2 milímetros, frente a los 62.9 milímetros que normalmente se registran durante ese trimestre.
El comportamiento previsto está relacionado con la influencia de “El Niño”, fenómeno climático que modifica los patrones de lluvia a partir del calentamiento de las aguas superficiales del océano Pacífico.
La proyección no será uniforme en los tres meses. Para noviembre, la Conagua calcula precipitaciones 55 por ciento superiores al promedio, mientras que para diciembre y enero anticipa registros 16 y 18 por ciento inferiores a lo normal, respectivamente. El balance trimestral se mantiene positivo por el volumen esperado al inicio del periodo.
El pronóstico ocurre tras un octubre lluvioso
La previsión para Nuevo León se da después de un octubre con precipitaciones particularmente intensas. Ese mes acumuló 202 milímetros de lluvia, frente a un promedio histórico de 65.5 milímetros, según los datos citados por la Conagua.
El registro también superó ampliamente al de octubre de 2025, cuando se acumularon 40.2 milímetros. La lluvia del mes pasado fue reportada como 412 por ciento mayor respecto al mismo periodo del año anterior.
Este comportamiento contrasta con septiembre, cuando no se presentaron las lluvias intensas que normalmente podrían esperarse. La explicación señalada por la Conagua es que “El Niño” puede desplazar los patrones habituales de precipitación y generar mayor humedad en meses que suelen ser menos lluviosos.
El fenómeno podría continuar hasta la primavera
Durante una reunión del Comité Estatal de Contingencias Meteorológicas para atender la temporada invernal, María del Rayo Rivera Silva, vocera de la Conagua en Nuevo León, informó que se prevé una mayor actividad de sistemas frontales y condiciones húmedas en el noroeste y norte de México.
La funcionaria señaló que existe una probabilidad de 69 por ciento de que “El Niño” persista hasta la primavera de 2027 y que el fenómeno se intensifique.
Para Nuevo León, la combinación de un noviembre más lluvioso y el antecedente de octubre coloca el seguimiento de precipitaciones y sistemas frontales entre los asuntos relevantes de la temporada invernal. Aunque el pronóstico contempla una disminución de las lluvias en diciembre y enero, el acumulado total previsto permanece por encima del promedio histórico.


